El 1 de noviembre asesinaron a Carlos Alberto Manzo Rodríguez, presidente municipal de Uruapan, Michoacán. El hecho ocurrió en un ataque con arma de fuego que se realizó durante un evento público con motivo de la celebraciones del día de muertos.
Al presidente de Uruapan le acertaron tres tiros en el cuerpo, posteriormente lo intentaron reanimar en un hospital de la ciudad sin éxito. Luego de que se dio a conocer la noticia, miles de personas expresaron su enojo en redes sociales y el domingo se llevó a cabo una manifestación en la avenida principal de Morelia, los manifestantes ingresaron al Palacio de Gobierno estatal y causaron destrozos. Al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla lo corrieron entre gritos del funeral al que se presentó para dar el pésame a la familia de Carlos Manzo.
Michoacán es uno de los estados que más ha resentido la violencia de la última década. A nivel nacional la noticia la han relacionado con las muertes de Bernardo Bravo, Hipólito Mora y Homero Gómez González.
Carlos Manzo se había vuelto popular en los últimos meses por su estrategia de seguridad municipal que mostraba en redes sociales y recientemente había publicado videos en los que le pedía ayuda al gobierno federal, específicamente a Claudia Sheinbaum y a Omar García Harfuch para que le apoyaran con recursos y elementos federales para combatir a grupos del crimen organizado que operan en Uruapan.


